Ahora que estamos en verano, es normal que nos apetezca montar en bici más de lo que normalmente hacemos el resto del año, pero seamos realistas: abatir los asientos de nuestro coche e introducir en el interior la bicicleta es un auténtico engorro, y por eso la mayoría de las veces realizamos las mismas rutas, una y otra vez.
Hace bastante tiempo que tenía ganas de adquirir un porta-bicis, sobre todo para llevármela conmigo casi todos los fines de semana de primavera y verano.
Entonces, empecé a mirar en los talleres adheridos a los centros comerciales, como Feuvert, Norauto … En todos he encontrado más o menos lo mismo: distintos modelos según el sistema de fijación:
- Sobre las barras del techo (bacas)
- Sobre la bola de enganche
- Sobre el portón de la parte trasera
En mi caso, como no disponía de bola de enganche ni de las bacas, y considerando las altas posibilidades de rallar el coche al elevar la bicicleta hasta el techo, asi como el engorro de colocarlas cada fin de semana, opté por el de portón trasero.
Finalmente adquirí el modelo S3 de la propia marca Feuvert, ya que a pesar de disponer de otros dos modelos más baratos, éste era el único homologado para mi coche.
Así que lo primero que haremos, será preguntarle al dependiente por los modelos compatibles con nuestro vehículo, ya que, normalmente disponen de un catálogo completo en el que figura la compatibilidad de todos los coches comercializados.
La instalación es muy sencilla, ya que en menos de 5 minutos, mediante la aplicación de 6 cintas, tendremos la estructura fijada sobre el portón.
Una vez tengamos las 6 cintas bien tensadas, tenemos que colocar la bicicleta sobre los dos brazos y asegurarla, mediante la cinta de fijación, para que no se mueva por la acción del aire.
La primera vez que transporté la bici no os voy a negar que estaba un poco nervioso, ya que la idea de que se desprendiera en medio de la autopista no era muy agradable.
La verdad es que si las cintas están perfectamente tensas, la bicicleta apenas se debería mover. Mediante el espejo retrovisor echaremos una visual de vez en cuando y ante cualquier movimiento (bandeo, sobre todo), pararemos y ajustaremos correctamente la cinta de fijación de la bicicleta (seguramente esté demasiado elevada).






